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Cultura: Simonetti presentó su libro “A Díos lo que es del César”

El viernes pasado fue presentado este libro, el sexto del autor, a través de Zoom. En esta oportunidad la temática combina lo religioso con lo político y lo sociológico

El doctor Jorge Simonetti es columnista de opinión de El Litoral y no cesa en su faceta de escritor. En esta oportunidad está lanzando su sexto libro, siempre desde la perspectiva del ensayo, que no deja de lado el costado histórico del tema abordado. En esta entrevista entrega una visión de su nueva obra y conceptos acerca de la evolución de su trabajo en su reinventada actividad.

—¿Definitivamente lanzado a su tarea de escritor?

—Así es, luego de muchos años de ejercicio de la profesión de abogado y de mi incursión en la política, hace diez años tuve una reconversión hacia una actividad, la de escribir, que siempre fue una vocación desde mis años jóvenes pero que permaneció en segundo plano mientras estuve dedicado a aquello que privilegia la premura de la acción por sobre la serenidad del pensamiento. Desde 2012 comencé a escribir y hoy ya van más de nueve años dedicado a la apasionante tarea.

—¿Publicar un libro por año?

—En realidad, distingo dos etapas en mi tarea de escritor desde la perspectiva temporal. La primera, durante la que publiqué “Crónicas de la Argentina confrontativa” en 2014 y “Justicia y poder en tiempos de cólera” en 2015.  Y la segunda, que abarca los últimos cuatro años, en los que vieron luz cuatro obras: “Crítica de la razón idiota” (2018), “La neoizquierda” (2019), “Las zonas oscuras de la democracia” (2020) y el que acabo de presentar, “A Dios lo que es del César”

—La presentación ocurrió el viernes, por Zoom, con buena presencia virtual.

—Sí, así es. Fue una interesante presentación con mucha gente que se interesó en la temática. La misma fue enriquecida con la presencia de dos prestigiosos docentes universitarios e investigadores, los doctores Enrique Galiana y Dardo Ramírez Braschi, a quienes agradezco porque le otorgaron jerarquía académica al acto. Me resultó muy satisfactorio el entusiasmo de los participantes y las preguntas formuladas. Aprovecho para agradecer a las dos entidades auspiciantes del evento, como tradicionalmente sucede con todas las presentaciones de mis obras, el diario El Litoral y la fundación del Club de la Libertad.

—La temática de sus libros se relaciona con la política, la filosofía y la sociología. ¿Qué lo llevó a incursionar en la materia religiosa?

—Algunos textos que leí relacionados con la visión religiosa de la vida me llevaron a pensar no solo en lo importante que resulta la temática, sino además sobre el interés que generaría en el público, creyentes y no creyentes, para conocer la historia de la Iglesia católica en el mundo y en nuestro país, una institución bimilenaria que marcó caminos para la cultura, la vida y el credo de muchísima gente. Y es un tema que no es bien conocido por el gran público y existe poca bibliografía accesible que reúna una visión comprensiva.

—¿Es un ensayo religioso, entonces?

—No, no es acabadamente un libro de religión, tampoco de política ni de sociología, pero a la vez es un poco de todo ello. Intento desentrañar la naturaleza y la evolución a través del tiempo, de las relaciones entre dos entidades que forman parte de la existencia humana, el estado como instrumento temporal y la iglesia como representante del poder espiritual, relación que se desarrolló con momentos de gran acercamiento y mutua influencia y otros de enfrentamientos y duros forcejeos. Todo ello lo hago precedido de un marco histórico, desde los tiempos del nacimiento del cristianismo hasta nuestros días, tanto en todo el orbe como particularmente en la Argentina.

—¿Se trata de mixturar la naturaleza humana en sus costados político y religioso?

—Así es. Tanto la política como la religión son dos actividades consustanciales al ser humano. Así como el hombre es considerado un “animal político”, también es un “animal religioso”, no existe un estadio prerreligioso en la vida de los pueblos. La creencia en un ser superior estuvo presente, con mayor o menor intensidad, en todos los tiempos de la civilización, hasta en las más remotas y primitivas. Lo paradójico es que el agnosticismo, el ateísmo, la antirreligiosidad, no tienen una definición propia sino como variantes negativas de la religiosidad.

—¿El Estado debe o no privilegiar la relación con una determinada confesión religiosa?

—Ese debate está tratado con profundidad en el libro, tanto desde su costado histórico como desde el punto de vista social y jurídico. Es muy interesante advertir los debates en el siglo XIX acerca de la conveniencia de un estado laico o un estado confesional, dirigido a una determinada creencia religiosa, todo lo cual terminó de decantar con la reforma constitucional de 1994, en la que se mantiene el sostenimiento económico del credo católico, aunque se eliminan otras disposiciones como la exigencia de pertenecer a esa confesión por parte del presidente de la Nación.

—Pero hay más en el libro…

—Sí. Tiene capítulos referidos a temas específicos, como la educación religiosa, que fue una lucha de la jerarquía eclesiástica de toda la vida, y que marcó divisiones profundas en las visiones políticas. También trata en profundidad los recursos con los que se maneja la iglesia argentina, sus fuentes, los sueldos religiosos, los aportes del Estado. No está ausente la visión de la pobreza desde el punto de vista evangélico y del histórico-político. Analiza, también, la influencia que tiene Jorge Bergoglio en la escena nacional, un papa argentino que, paradójicamente, parece haber agudizado los contrastes sociales y las disputas ideológicas.

—¿A qué público está dirigido el libro “A Dios lo que es del César?

—Está dirigido a todo público, escrito en forma sencilla y accesible, en el que he formulado mis opiniones y relatado los hechos y los antecedentes con una pretensión de imparcialidad, intentando dejar al lector el espacio necesario para que se forme su propio juicio, tanto sea católico, creyente de otra confesión religiosa o no creyente.

—¿Dónde se lo consigue?

—Como lo hice con mis anteriores obras, durante dos semanas, hasta el 28 de junio, estará a la venta a $700, que es el 50 % del valor de lista, a través del celular 3794-684971. La oferta es por número limitado. Luego de ello se venderá en las librerías con el valor correspondiente. 

Fuente: El Litoral

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