Industria: inversión de fabrica de pastas capitalina

CAPITAL

 

El ministro Raúl Schiavi visitó la fábrica de pastas adherida al Sello Correntino. Adquirieron en Italia una máquina de última tecnología que les permitió duplicar su producción de ravioles.

 Siguiendo el objetivo del Gobierno de Corrientes de apostar por el desarrollo de la industria local, este jueves el titular del Ministerio de Industria, Trabajo y Comercio, Raúl Schiavi, visitó las instalaciones de la fábrica de pastas Ale, de impecable trayectoria en el ámbito provincial.

Allí, el propietario de la empresa, Alejandro Barrientos, junto a Virginia de la Vega, ingeniera en Alimentos que coordina todo el proceso de producción, condujeron a Schiavi por las instalaciones que ocupan la esquina de calle Nuestra Señora de la Asunción 2792 en la ciudad de Corrientes.

Una de las apuestas más importantes que realizó la empresa fue la compra de una “raviolera automática” que les llegó hace tres meses directamente desde Italia y demandó una inversión millonaria. Desde ese momento multiplicaron exponencialmente la fabricación de este producto que, según confían, es el más elegido por el público.

En un contexto nacional complicado para invertir, el ministro de Industria de la Provincia felicitó la iniciativa de la compañía correntina y admitió que desde el Gobierno “no queremos que las empresas cierren”. Asimismo transmitió los beneficios provinciales, líneas de crédito, herramientas de promoción de inversiones y subsidios, entre otros.

Innovar para crecer

Desde la empresa afirmaron que solo existen 5 ravioleras automáticas en el país y ellos cuentan con la primera que funciona en Corrientes. “Lo que posibilita es una producción constante, se produce en medio día lo que antes se hacía en un día. El raviol se forma automáticamente sin ser necesario un proceso tan engorroso y se redujo el porcentaje de desperdicio a un 5%, que sucede únicamente cuando no cae relleno”, dijo de la Vega.

Por día están produciendo 125 canastos aproximadamente y en cada uno entra 15 cajas de ravioles. Hoy en día la masa prácticamente ya no la tocan, lo que significa menos trabajo manual. Además consiguieron aumentar el tamaño de los ravioles y le ponen más relleno. “Se consigue mejor terminación”, afirmó la ingeniera en Alimentos.

Cuentan con una máquina para producir ñoquis que también fue adquirida en Italia.

Tienen 22 empleados y hace un tiempo iniciaron un ciclo permanente de capacitación en higiene y seguridad. Sobre esto, Schiavi manifestó que “el desafío es la profesionalización del equipo”.  Otra tarea que ejecutaron fue mejorar la rotulación de contenedores para que la rotación de productos sea más rápida y se pueda precisar mucho mejor las fechas de vencimiento.

Pastas Ale cuenta con un grupo electrógeno que se controla todos los días y además tiene una nueva cámara de refrigeración de última tecnología.

El crecimiento de la firma es tal que ampliaron sus instalaciones con nuevos depósitos que están destinados a la provisión de harina para no entorpecer la producción, “antes funcionaba como garage pero se pusieron a punto y hoy sirven para almacenar la materia prima”, confió de la VEGA.

Desde la firma recuerdan que comenzaron repartiendo la producción en bicicletas pero la segunda generación se puso al hombro la empresa y se trazó como desafío la innovación y mantener las relaciones fidelizadas con comercios locales. Ahora aspiran a llegar a nuevos mercados con las inversiones hechas en máquinas de última tecnología.

Producción
Hace más de 10 años trabajan con el mismo molino porque “tenemos prioridad y fidelización en la calidad de la harina y el buen servicio”, reconocen.

Además de producir ñoquis, las tapas de empanadas y pascualinas son el producto estrella “pero la gente elige los ravioles”, destaca de la Vega.