La nueva agenda feminista. Por Nicolás Cassese. Opinión

A todas las mujeres les gustan los piropos, aunque sea ‘que lindo culo que ten√©s'”:¬†la frase¬†la dijo hace escasos cuatro a√Īos la misma persona que hoy est√° impulsando la agenda de g√©nero m√°s progresista de la historia reciente de la Argentina. ¬ŅEs Mauricio Macri un feminista tard√≠o que exhibe el fervor de los conversos? ¬ŅO lo suyo es puro c√°lculo pol√≠tico para esconder los problemas de su gesti√≥n?

La agenda de g√©nero hace rato que se abre camino en la Argentina. Las marchas deNiUnaMenos¬†y las redes sociales exhiben una agitaci√≥n que empez√≥ por los femicidios y sigui√≥ por el acoso callejero, las licencias parentales, la paridad salarial y ahora el aborto, entre otros temas. Y este movimiento atraviesa fronteras, partidos pol√≠ticos, clases sociales y hasta g√©neros: los hombres que se le resisten son menos y cada vez hablan en voz m√°s baja. Lo que este colectivo de reclamos no ten√≠a era una voz en el poder real que lo impulsase. La pregunta entonces no es por qu√© lo tom√≥ ahora Macri, es m√°s bien c√≥mo puede ser que ning√ļn pol√≠tico de relevancia haya ocupado antes ese espacio.

No importan las razones

“No nos importa que Macri crea o no crea en la agenda de g√©nero, lo importante es que las medidas se hagan”, ilustr√≥ una mujer que trabaja los temas en el Gobierno y que tiene m√°s fervor feminista que macrista. Ella era optimista: el aborto es un caso aparte por las sensibilidades que atraviesa, pero el resto de los temas son un alfajor a la salida del colegio para cualquier pol√≠tico, una tentaci√≥n irresistible. Populares, transversales y con costos pol√≠ticos y fiscales bajos en relaci√≥n a sus potenciales ganancias sociales y, sobre todo, electorales, representan una posibilidad de √©xito m√°s o menos r√°pido y seguro. Adem√°s, y esto es lo fundamental, se montan sobre problemas ciertos.

Como bien ilustra la excepcional nota de Evangelina Himitian y Soledad Vallejos publicada hoy en LA NACION, la desigualdad tiene cifras muy elocuentes. El extremo de la violencia son los femicidios, en la Argentina hay uno cada 30 horas y en el 82% de los casos el agresor es la pareja o ex pareja de la víctima, pero antes sufren acoso callejero, sobrecarga laboral y estrés.

El trabajo, ese gran ordenador de la vida en sociedad, es el principal escenario de discriminaci√≥n. Las mujeres hoy ganan un 33% menos que los hombres y su participaci√≥n en el mercado laboral creci√≥, pero tambi√©n la brecha salarial entre los g√©neros. “No podemos permitir que una mujer gane menos que un hombre, no tiene sentido, no tiene explicaci√≥n”, dijo hoy Macri al presentar sus pol√≠ticas de g√©nero.

Es probable que el Presidente tenga raz√≥n en que esta diferencia carece de sentido, pero s√≠ tiene explicaci√≥n, lo cual no quiere decir que sea correcto y que no haya que cambiarlo. Seg√ļn¬†un estudio realizado por la consultora Korn Ferry¬†y publicado por el semanario The Economist con datos de 25 pa√≠ses, entre los que no est√° la Argentina, las mujeres y los hombres arrancan sus carreras laborales con salarios similares, pero los de las mujeres se estancan, mientras que los de los hombres crecen a medida que ganan en experiencia y jerarqu√≠a.

¬ŅLa raz√≥n? Los hijos. Seg√ļn el mismo estudio, el 75% de las mujeres dice que limit√≥ su crecimiento laboral cuando fueron madres, mientras que solo el 37% de los padres hizo mismo. Un c√°lculo reciente estim√≥ en 10% la p√©rdida salarial por hijo de las mujeres m√°s instruidas en Estados Unidos. Y esto no es naturaleza, es cultura. Salvo los meses finales del embarazo y los primeros de la lactancia, las capacidades de crianza de ni√Īos no tienen g√©nero, aunque s√≠ tradiciones ancestrales que se repiten, asignando ese rol a las mujeres.

Mientras tanto, en el resto de la Argentina hay pocos avances concretos, pero mucho ruido. ¬ŅEstaremos ante un inicio de una revoluci√≥n en los derechos de las mujeres como alguna vez ocurri√≥ con otros colectivos raciales o sexuales que sufr√≠an opresi√≥n? En¬†The Tipping Point¬†(mal traducido en la Argentina como La Clave del √Čxito),Malcolm Gladwell¬†, un escritor de Estados Unidos, narra el momento donde una tendencia minoritaria y subterr√°nea de golpe se vuelve masiva. Dice que estos puntos de quiebre son como epidemias: contagiosas, disparadas por eventos en apariencia peque√Īos que escalan, y con cambios que no son graduales, son dram√°ticos. Los acontecimientos de los √ļltimas semanas apuntan a que la Argentina podr√≠a estar en el inicio de algo parecido. Habr√° que esperar y ver.

Nicolas Cassese

Publicado en www.lanacion.com.ar