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UNNE: “la pandemia dejará una peor recesión global que la 2da Guerra Mundial”

La pandemia dejará la peor recesión global desde la Segunda Guerra Mundial
“Los especialistas en temas económicos de todo el mundo están desesperados en mejorar las precisiones, para abordar este shock de gran impacto, sin precedentes en su naturaleza” señaló el doctor Lucas Ferrero, especialista de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNNE para graficar las consecuencias de la pandemia de Covid-19 en materia económica. Para el académico se está en la peor recesión global desde la Segunda Guerra Mundial, ya que el 93% de países en el mundo están en recesión por la pandemia.

El doctor Ferrero es director del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNNE, y docente de la Cátedra “Economía Monetaria y Macroeconomía II” en esa unidad académica.
Un proyecto que dirige actualmente fue seleccionado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología dela Nación para mejorar la comprensión en las interdependencias entre pandemia, economía y respuestas de políticas públicas.
En el marco de la charla “Dinámicas epidemiológicas y socioeconómicas regionales”, dentro del Ciclo “La Facultad en tiempos de pandemia” organizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UNNE, el Dr. Ferrero analizó el impacto de la pandemia por Coronavirus desde una perspectiva socioeconómica a nivel global, trazando además implicancias y escenarios sobre Argentina y la región NEA.
“Nuestra agenda se focaliza en las interacciones entre pandemia, economía y políticas públicas. Pero incluso la estructura epidemiológica del virus y sus parámetros relevantes son una novedad, y están sujetos a revisiones permanentes” señaló el docente-investigador para explicar la dificultad que los economistas están teniendo para analizar cómo la emergencia sanitaria por el Covid-19 está afectando a los distintos segmentos socioeconómicos, y mucho más aún para modelar escenarios futuros y efectos de las políticas alternativas.
Sostuvo que “actualmente, nuestra disciplina ha avanzado notablemente en la comprensión de las crisis y en cómo reaccionar desde la política económica. Así y todo, esta crisis es la peor desde la Segunda Guerra Mundial en términos de su difusión y profundidad, según reportes a junio de 2020 reportes de organismos internacionales como Naciones Unidas o Banco Mundial. Estas previsiones todavía están sujetas a revisiones”.
Además, es la primera vez desde 1870 con tantos países en caída simultáneamente.
Aludió de esta forma a la actualidad de “gran recesión mundial”, con graves distorsiones en la oferta y demanda, el comercio y los mercados financieros, globales y domésticos.
Agregó que la contracción tiene características que dificultan su tratamiento y mencionó algunas de esas características.
Una es que golpea de forma muy heterogénea a sectores y segmentos socioeconómicos. Esto implica que algunas políticas tradicionales, no segmentadas, que intenten suavizar el shock tienen el costo de generar distorsiones relevantes en algunos mercados. “Sin ir más lejos, el cierre de actividades no afecta a todos por igual.”
Otro aspecto preocupante son los potenciales efectos persistentes, en el sentido de las dificultades que se enfrentarán para volver a la normalidad. Los riesgos de destrucciones de empleos, empresas, tensiones legales y contractuales, y deterioro de tejidos relacionales pueden afectar no sólo (dramáticamente) el desempeño durante las medidas de distanciamiento, pero también pueden tener efectos de largo plazo en la capacidad productiva y en la organización socioeconómica.
Señaló que en los países hay menos ingresos, menos consumo, por las medias de cierre, pero también la gente se retrae en sus conductas de consumo ante la incertidumbre reinante respecto a cómo evolucionará la situación de la pandemia. Esto se retroalimenta en caídas de empleo, suspensiones y cierres, con repercusiones sobre el financiamiento genuino de los gobiernos en sus distintos niveles. Así las capacidades para atender las necesidades excepcionales de la pandemia se ven comprometidas.
“Será especial el impacto en países densamente poblados, con restricciones en la capacidad sanitaria y con gobiernos sin políticas estatales de asistencia” manifestó. La segmentación de políticas en distintas dimensiones ofrece la posibilidad de reducir los costos sociales de las medidas de distanciamiento.

HETEROGENEIDAD.
Para el Dr. Ferrero la palabra “heterogeneidad” es clave. “No se puede hablar de promedios o agregados desde el punto de vista económico en este contexto, porque hay diferencias entre territorios y dentro de cada territorio. Esto se extiende a distintos niveles, sean actividades, personas, tipos de ocupación, entornos urbanos, y fuentes de vulnerabilidad socioeconómica. De hecho, el proceso de construcción de capital humano en educación básica tendrá efectos muy dispares entre los que tienen acceso estable a espacios de educación virtual, clases en línea, entre los que tienen equipamientos, conectividad y espacios domésticos adecuados, y los que no los tienen”.
En este sentido, sintetizó que la crisis Covid tendrá efectos de aumentar brechas socioeconómicas, con efectos más o menos persistentes según el grado de vulnerabilidad de cada segmento y la capacidad de recuperación posterior.
Por otra parte, indicó que el discurso de la importancia del Estado queda muy en claro, “pero no siempre el Estado podrá afrontar los roles que estructuralmente le competen en el marco de la crisis, ya que la capacidad del Estado y la construcción de capacidades del Estado es un proceso que lleva tiempo, mientras que en la pandemia los tiempos apremian”.
Reiteró que la vulnerabilidad de las economías avanzadas es muy alta, y eso impacta también en la economía de los países menos desarrollados por distintos canales. Pero cada país se encuentra con grados de exposición también dispares, en términos de capacidades fiscales, y desempeños socioeconómicos.
Recordó que nuestro país venía de un proceso inflacionario, de endeudamiento y debilitamiento pronunciado de algunos indicadores económicos, que se agravaron con la llegada de la pandemia. Además se encuentra en medio de un proceso de reestructuración de deuda, lo que implica mayor incertidumbre e inestabilidad sobre variables macro financieras.

FENÓMENO ESPACIAL
“Hay una dinámica espacial del fenómeno con efectos inicialmente profundos en países más afectados como Europa y China” señaló. Se produce la propagación espacial de acuerdo con características de interacción y propias de cada región.
Explicó que los efectos mayores se dan en países con mayores exposiciones a la integración del comercio internacional, fragmentación de la producción en cadenas globales de valor, turismo, mayor densidad poblacional, concentración de exportaciones y dependencia del financiamiento externo.
Cuando la difusión alcanza a países menos avanzados, los encuentra con vulnerabilidades que aumentan riesgos epidemiológicos y de sus efectos socioeconómicos. Los grados de exposición aumentan por crisis internas, déficits en materia de sanidad, infraestructura, ingresos y capacidad de respuesta estatal.
Se suman otros mecanismos de transmisión internacional que afectan la economía de los países, como el precio de los bienes que exportan e importan, y la retracción de flujos financieros en todas sus variantes.
Por ejemplo, los precios de commodities muestran también heterogeneidades marcadas, con una fuerte caída en la demanda del petróleo y su precio, pero una relativa estabilidad en los índices de precios alimenticios y subas en el precio del oro (como refugio de ahorro dada la incertidumbre global).
“El rol del oro lo ocupa el dólar informal en nuestro país, aumentado por las incertidumbres adicionales propias de la vulnerabilidad económica al inicio, y por la escasez de instrumentos alternativos de ahorro. Estos son algunos elementos que inciden en cómo se conforman los impactos económicos por la pandemia”.

SITUACIÓN ARGENTINA y EN LAS PROVINCIAS
El doctor Ferrero indicó que las capacidades sociales y de política pública son cruciales para afrontar la emergencia sanitaria, y eso interactúa con costos económicos y sociales de este proceso.
Respecto a la situación en Argentina, señaló que la emergencia sanitaria “encuentra un sector público con un rol activo e importante, pero que lo encuentra con grandes restricciones”.
 Además, existen diferencias muy marcadas en capacidades, incluso entre provincias, no solo a nivel sanitario si no en la capacidad para hacer cumplir las regulaciones y las medidas de distanciamiento de manera efectiva en el territorio.
Esto involucra sistemas de organización, información y ejecución territorial que algunos estados provinciales han desatendido.
“Las capacidades y las sensibilidades para atender a problemáticas, funciones estatales y servicios públicos específicos (salud, educación, seguridad, inspección y control) se fueron atrofiando en procesos prolongados, y en el contexto de la pandemia esas limitaciones tienen costos enormes. Siempre lo tienen, se pierden ingresos y posibilidades de desarrollo inclusivo, pero en el contexto de la pandemia esas limitaciones tienen efectos rápidamente palpables” señalo.
Acotó que “es importante aprender de esto, y que la agenda de tener mejores capacidades estatales debe ser permanente.”
En el país la caída de la actividad también es heterogénea. Incluso los mecanismos de transmisión agregados varían.
Un canal es la caída en términos reales de los recursos estatales, ya que la variación de recaudación destinadas al régimen de coparticipación federal de impuestos entre mayo de 2019 y mayo de 2020 es del 8%, cuando en ese periodo hubo al menos 42% de inflación.
Es decir, existe una fuerte contracción de recursos en términos reales que afecta las funciones estatales. El gobierno nacional compensa por esas caídas parcialmente con recursos adicionales, en algunos casos condicionados a fines específicos.
Para ilustrar las dificultades para realizar evaluaciones lineales, considera aspectos comparados entre Argentina y Brasil. Mientras Argentina ha tenido fuertes medidas de distanciamiento social, Brasil no impuso prácticamente medidas de este tipo ante la pandemia; sin embargo, el último tiene una proyección de caída del PBI real del -8%, frente al -7,3% de Argentina, que con su política de aislamiento logró mejoras significativas en indicadores epidemiológicos, de contagios y mortalidad, y estrés del sistema sanitario.
“Claramente hay contracción muy marcada de la economía en el mundo, con gran heterogeneidad en su interno, con sectores muy vulnerables, y con mucha incertidumbre acerca de los procesos, sus efectos y duración. Muchos indicadores de caída de la actividad global serán los más agudos en seis décadas” expresó el docente de la UNNE.
Para finalizar, agregó que “queda también evidenciado, la gran importancia del sistema del conocimiento, en formación, ciencia y técnica, investigación, desarrollo, innovación, de los cuales tenemos el privilegio y la gran responsabilidad de formar parte”.

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